Korps Commandotroepen

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó Foto de perfil de Facebook EL PARACA hace 2 años, 12 meses.

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    EL PARACA
    Jefe de claves

    El Korps Commandotroepen, KCT por sus siglas y Cuerpo de tropas de comandos en Español es la unidad de bandera de las fuerzas armadas holandesas, siendo los rivales directos del Cuerpo Especial de Operaciones Marítimas (MARSOF en sus siglas en holandés). La descripción que recibieron después de la reforma que sufrió el cuerpo en 1996 fue de la tropa que “puede desplegarse en cualquier momento, en cualquier condición, en cualquier sitio y llevarán la misión al éxito”.

    Sus competencias no tienen límites, siendo habitual su uso como unidad de combate y exploración autónoma, labores de antiterrorismo, labores de guerra no convencional, control de masas, eliminación de objetivos selectivos, rescate de prisioneros, rescate de tropas en atolladeros y asaltos y destrucción de posiciones altamente fortificadas.

    El nacimiento del regimiento se remonta a la segunda guerra mundial, cuando voluntarios del antiguo ejército holandés se alistaron en la fuerza interaliada, recibiendo el Nº2 y jurando morir todos antes de dejar su país en manos del enemigo, así, el día de 22 de marzo de 1942 se creó formalmente la unidad y regresaron a su tierra natal con una misión clara: destruir cualquier objetivo alemán, por peligroso que fuese, prestar apoyo a la resistencia local y ejecutar misiones demasiado peligrosas o complejas

    Cabe destacar su labor de suministro, desgaste y arrojo en combate y en labores de información, llevando a muchos holandeses a colaborar con la resistencia y a muchos soldados alemanes a temerles como a una fuerza que una vez disparaba, no paraba hasta vaciar el cargador

    Su labor no se limitó a su tierra natal, también tuvieron presencia en el frente del pacífico, con el nombre de Korps Insultide, con la función de unidades de exploración, guerrilla y trampeo contra lo japoneses. A pesar de la orden de desmantelar la unidad en octubre de 1945, los soldados desplegados allí se negaron a regresar, haciendo una campaña considerada heroica, pues se sirvieron de material robado y su experiencia para liberar a prisioneros de guerra y devolverlos a casa, sin apoyo de un mando central y asumiendo los riesgos de permanecer allí y del castigo a su vuelta.

    Finalmente a finales de noviembre de 1945 la unidad fue desmantelada después de haber liberado a cientos de prisioneros de guerra, y recreando la unidad retomando el mando centro central del ejército bajo el nombre de Regiment Speciale Troepen, sin embargo no les permitieron regresar a casa.

    Silmultaneamente a la guerra en Oriente, en casa se forjaba una nueva unidad con los veteranos que participaron en la liberación de Holanda
    La unidad recibió un nuevo encargo: acabar con la guerra de independencia.
    Con apenas dos días de celebración desde la rendición japonesa se veían envueltos en un nuevo conflicto, sin ayuda, pues la primera fuerza de combate holandesa de la metrópolis legaría en 1946. Así se vieron encajados en las tropas coloniales neerlandesas y, finalmente, volvieron a casa en 1949 tras el reconocimiento de la metrópolis de la independencia indonesia.
    Silmultaneamente a la guerra en Oriente, en casa se forjaba una nueva unidad con los veteranos que participaron en la liberación de Holanda: el Stormchool Bloemendaal, entrenados para guerra autónoma siendo desplegados en paracaídas, con una inspiración clara en las tropas aerotransportadas inglesas, y llevando como distintivo una boina bermellón

    En 1950, por recomendaciones del parlamento holandés se deshicieron las unidades, uniéndolas en una sola ante la el absurdo de mantener a dos tropas con idénticas competencias, entrenamientos distintos y material distinto, duplicando costes y dividiendo su efectividad, recibiendo su actual nombre: Korps Commandotroepen, con base en Roosendaal, un precioso pueblecito del sur de Holanda de 70.000 habitantes, lindando con Bélgica, y con un el dudoso honor de haber sido arrasado tanto por los alemanes como por lo aliados durante la segunda guerra mundial, y recibiendo su actual distintivo, su boina verde, su parche negro, su bandera y su insignia

    Para la población de este pueblo es normal encontrarse a los miembros del regimiento corriendo por las carreras secundarías que rodean al pueblo y a la base, siendo una imagen curiosa encontrar a un grupo de hombres de esta guisa corriendo un día cualquiera, llueva, nieve o viente

    Pero volvamos a su historia…

    A mediados de los 90, con los conflictos derivados de la desmembración de la URSS se hizo patente la necesidad de un cambio de planteamiento en la tropa, teniendo en cuenta que un país tan pequeño tendría dificultades si partiese sus unidades de élite o crease desde 0 una nueva. Así pues el KCT abandonó su labor primaria y casi única de guerra de guerrillas, sabotaje y exploración e incluyó unas nuevas labores centradas en el antiterrorismo, tales como la liberación de rehenes, el asalto a buques capturados, negociación, campañas de información en terreno hostil y la consolidación y entrenamiento de grupos armados afines en territorios hostiles

    Además, cambió su modo de reclutamiento, hasta 1996 sólo podían entrar hombres, pudiendo ser soldados de reemplazo, a partir de ese año, con un parón de un año en el reclutamiento (en 1995 no hubo promoción de tropas del KCT) se cambió ese modelo.

    Desde ese momento pasaron a ser profesionales, aceptaban mujeres y se podía optar a ser un miembro del KCT siendo civil o miembro del ejército de tierra, como dato, a día de hoy no hay mujeres en el KCT, ninguna a entrado, pues la premisa que el mando del KCT dio para esto fue: “El cansancio, el hambre y el enemigo no entienden de géneros y nosotros tampoco”, habiendo sido tachado de machistas por este hecho.

    La remodelación del cuerpo fue un completo éxito, en pocos años se consolidaron como una fuerza de actuación rápida, dura y efectiva donde sus miembros entran y siempre se quedan. Su primera oportunidad de demostrarlo la tuvieron en Bosnia, y cumplieron

    Siendo desplegado por aire el 108º KCT para unirse a al 22 SAS inglés en una operación conjunta de protección  y pacificación que se vio transformada en una operación directa de captura. Binomios del KCT tomaron la zona eliminando guerrilleros y manteniendo el área aislada mientras el SAS asaltaba la posición que resultó con la captura del criminal de guerra Kupreskic, sin sufrir ninguna baja, ni ellos ni el SAS y sin causar bajas civiles

    Según los soldados del SAS, sin ellos manteniendo ese perímetro habría sido imposible

    Su siguiente destino sería Kosovo, como parte de la KFOR, desplegándose el 104º como unidad autónoma dependiente de las tropas de pacificación, sin llegar a registrarse combates.

    Posteriormente, desplegado el KCT de pleno en Iraq, bajo la frase de su comandante: “para no nosotros no era una opción ir, ellos nos ayudaron en la segunda guerra mundial, ahora les ayudaremos en Iraq”, en sustitución del 1.100 marines, acompañados de compañías del ejército holandés, demostraron ser una tropa letal, moderna, rápida y autosuficiente, manteniendo el control de grandes zonas mediante pequeños equipos montados en sus 4×4 descapotables de base Mercedes Clase G, registrando varios combates diarios y con una negativa rotunda a su retirada, ganándose así otra vez su reputación de incansables, tanto entre la población local, como entre las tropas del resto de la coalición


    Foto tomada por uno de los miembros del KCT en Iraq

    Después de esto llegó Afghanistan. Englobados en la Task Force 55 se les permitió algo que JAMAS se habría permitido, ni siquiera a ellos: dejar el Desert por el multicam, dejarse barba, pelo largo y pintar el casco, auspiciados por sus mandos en la zona, que prometieron máximos resultados, y así fue

    Fueron los primeros en poner los pies en Tarin Kowt, al sur de Afghanistan, para reconocer la zona, una de las rutas de suministros de la OTAN en la zona, dando caza a multitud de equipos de mortero, talibanes y limpiando los caminos de IED y minas sin sufrir un sola baja

    Como curiosidad, los soldados NUNCA se quitaron por completo el uniforme aun pudiendo usar el multicam, siempre llevaban el SMOCK WL, los pantalones desert o la guerrera, además de gorras, sombreros pakol o boonies DDPM e, incluso, el uniforme colonial usado en la Antillas Holandesas: su signo de orgullo, sólo ellos lo llevan ahora

     

    Su proceso de selección y entrenamiento es algo peculiar.

    Como ya he dicho, pueden optar a los cuerpos tanto militares del ejército de tierra como civiles, mujeres u hombres, con unos requisitos idénticos para ambos, y como ya dije, y ahora aclaro, no hay ninguna mujer en las unidades de combate, pero sí médicos, oficinistas y relaciones públicas, pues el KCT actúa como una entidad propia de cara al ministerio de defensa en virtud a sus atribuciones especiales

    El proceso de selección no es idéntico para todos, según se entre desde el ejército o desde la vida civil es distinto, teniendo que cumplir los civiles el curso de 8 semanas para los regulares del ejército recibiendo unas calificaciones sobresalientes si se pretende entrar realmente al KCT.

    Después de eso, todos eligen el rol que quieren desempeñar el kct, pues tienen una norma inamovible: Sé el mejor, y para esto tienen un requisito: una vez entras y tienes tu rol NUNCA lo dejarás mientras seas miembro del KCT, y el que se va, no vuelve. Así pues, los tiradores, médicos, granaderos, personal sanitario, conductores y artilleros lo son desde el primer día al último, dando lugar a unos profesional que, si bien tienen ciertas carencias en otros campos, en su campo llevan una vida de servicio

    Una vez reunidos todos se les da un cursillo de tres días, explicando sus labores, tradiciones, requisitos, obligaciones e historia y además un “intensivo” sobre el rol que han elegido, lo que les permite replantearse si realmente quieren dar toda su vida a esa función concreta u otra
    Los militares que opten a un puesto además cumplen una serie de exigencias extra, como un intensivo de marchas, pistas de obstáculos, carreras y test físicos. Los que superan esos tres días, tanto militares como civiles, están obligados a pasar una serie se extensísimos test psicológicos y exámenes médicos en condiciones de cansancio, pues su entrenamiento ya ha empezado. Además han de pasar una entrevista con los servicios de inteligencia y firmar un contrato de confidencialidad con el cuerpo.

    Después de este punto se separa a personal civil y militar, y los civiles se marchan a cumplir la ocho semanas de instrucción básica que, siendo las mismas que para el resto de militares, tienen un peso enorme en si entrarán o no en el KCT, su conducta y capacidades deben ser óptimas.

    Pasadas estás ocho semanas se unen ambos grupos en igualdad, todos son ya militares, y pasan a un periodo de preselección, donde los militares de siempre se reencuentran con ser simples reclutas y tienen la posibilidad de estrechar lazos con los nuevos.

    Después de esto empieza el ECO, el curso básico de comandos, de este curso poco se sabe oficialmente, pero los reclutas firman una exención de responsabilidad para el ejército, un vez firmada las siguientes 9 semanas son un infierno, pero lógicamente se trata de marchas interminables, poca comida, poco sueño, escalada, larguísimas marchas a nado, escaladas, pistas de obstáculos, carreras contra reloj… todo ello supervisado por personal médico del KCT para dar garantías de que los opositores pueden con ello, una palabra de un médico o un “no puedo” significa el irse a casa al instante.

    El agua, el cansancio y la noche no son excusas para parar

    Durante ese periodo el cuerpo no les ayuda en nada, nadie les va a decir como se hace tal o cual nudo, como se hace la mochila, si debe beber ese agua o no, todo queda entre ellos, entre compañeros que deben ayudarse para poder aguantar
    Está explicitamente prohibido maltratar físicamente a los reclutas y, en teoría, no se hace, pero sí se les obliga a dormir a la intemperie, tener que compatibilizar los entrenamientos físicos con las clases teóricas, que perfectamente pueden ser una detrás de otra hasta altísimas horas de la madrugada o enlazar con las del día siguiente


    A pesar de sus heridas en los pies,fue el médico el que lo obligo ir a verle

    Durante este periodo, si alguien se va voluntariamente jamás podrá optar al KCT o al MARSOF, los que son eliminados por razones médicas reciben una segunda oportunidad en virtud al coraje que demuestran al ir más allá de sus posibilidades físicas para poder cumplir

    Una vez terminado esto, al día siguiente, se les asea, se les da el uniforme de gala, se permite entrar a sus familiares directos, y se les reúne a todos en el patio central de su cuarte de Roosendaal, y se les entrega su merecida boina verde: Ya son miembros del KCT

    Pero esto no es el final de su entrenamiento, desde ese día les espera un entrenamiento sin fin en salto en paracaídas, salto HALO y HAHO, conducción de multitud de vehículos, buceo, tiro, transmisiones, idiomas, escalada libre, asaltos de acción directa, táctica, operaciones sigilosas, escalada, manipulación de explosivos y voladuras y operaciones de entrenamiento conjuntas, especialmente con belgas, alemanes, británicos y franceses

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    El Korps Commandotroepen, KCT por sus siglas y Cuerpo de tropas de comandos en Español es la unidad de bandera de las fuerzas armadas holandesas, siendo los rivales directos del Cuerpo Especial de Operaciones Marítimas (MARSOF en sus siglas en holandés). La descripción que recibieron después de la reforma que sufrió el cuerpo en 1996 fue de la tropa que “puede desplegarse en cualquier momento, en cualquier condición, en cualquier sitio y llevarán la misión al éxito”.

    Sus competencias no tienen límites, siendo habitual su uso como unidad de combate y exploración autónoma, labores de antiterrorismo, labores de guerra no convencional, control de masas, eliminación de objetivos selectivos, rescate de prisioneros, rescate de tropas en atolladeros y asaltos y destrucción de posiciones altamente fortificadas.

    El nacimiento del regimiento se remonta a la segunda guerra mundial, cuando voluntarios del antiguo ejército holandés se alistaron en la fuerza interaliada, recibiendo el Nº2 y jurando morir todos antes de dejar su país en manos del enemigo, así, el día de 22 de marzo de 1942 se creó formalmente la unidad y regresaron a su tierra natal con una misión clara: destruir cualquier objetivo alemán, por peligroso que fuese, prestar apoyo a la resistencia local y ejecutar misiones demasiado peligrosas o complejas

    Cabe destacar su labor de suministro, desgaste y arrojo en combate y en labores de información, llevando a muchos holandeses a colaborar con la resistencia y a muchos soldados alemanes a temerles como a una fuerza que una vez disparaba, no paraba hasta vaciar el cargador

    Su labor no se limitó a su tierra natal, también tuvieron presencia en el frente del pacífico, con el nombre de Korps Insultide, con la función de unidades de exploración, guerrilla y trampeo contra lo japoneses. A pesar de la orden de desmantelar la unidad en octubre de 1945, los soldados desplegados allí se negaron a regresar, haciendo una campaña considerada heroica, pues se sirvieron de material robado y su experiencia para liberar a prisioneros de guerra y devolverlos a casa, sin apoyo de un mando central y asumiendo los riesgos de permanecer allí y del castigo a su vuelta.

    Finalmente a finales de noviembre de 1945 la unidad fue desmantelada después de haber liberado a cientos de prisioneros de guerra, y recreando la unidad retomando el mando centro central del ejército bajo el nombre de Regiment Speciale Troepen, sin embargo no les permitieron regresar a casa.

    Silmultaneamente a la guerra en Oriente, en casa se forjaba una nueva unidad con los veteranos que participaron en la liberación de Holanda
    La unidad recibió un nuevo encargo: acabar con la guerra de independencia.
    Con apenas dos días de celebración desde la rendición japonesa se veían envueltos en un nuevo conflicto, sin ayuda, pues la primera fuerza de combate holandesa de la metrópolis legaría en 1946. Así se vieron encajados en las tropas coloniales neerlandesas y, finalmente, volvieron a casa en 1949 tras el reconocimiento de la metrópolis de la independencia indonesia.
    Silmultaneamente a la guerra en Oriente, en casa se forjaba una nueva unidad con los veteranos que participaron en la liberación de Holanda: el Stormchool Bloemendaal, entrenados para guerra autónoma siendo desplegados en paracaídas, con una inspiración clara en las tropas aerotransportadas inglesas, y llevando como distintivo una boina bermellón

    En 1950, por recomendaciones del parlamento holandés se deshicieron las unidades, uniéndolas en una sola ante la el absurdo de mantener a dos tropas con idénticas competencias, entrenamientos distintos y material distinto, duplicando costes y dividiendo su efectividad, recibiendo su actual nombre: Korps Commandotroepen, con base en Roosendaal, un precioso pueblecito del sur de Holanda de 70.000 habitantes, lindando con Bélgica, y con un el dudoso honor de haber sido arrasado tanto por los alemanes como por lo aliados durante la segunda guerra mundial, y recibiendo su actual distintivo, su boina verde, su parche negro, su bandera y su insignia

    Para la población de este pueblo es normal encontrarse a los miembros del regimiento corriendo por las carreras secundarías que rodean al pueblo y a la base, siendo una imagen curiosa encontrar a un grupo de hombres de esta guisa corriendo un día cualquiera, llueva, nieve o viente

    Pero volvamos a su historia…

    A mediados de los 90, con los conflictos derivados de la desmembración de la URSS se hizo patente la necesidad de un cambio de planteamiento en la tropa, teniendo en cuenta que un país tan pequeño tendría dificultades si partiese sus unidades de élite o crease desde 0 una nueva. Así pues el KCT abandonó su labor primaria y casi única de guerra de guerrillas, sabotaje y exploración e incluyó unas nuevas labores centradas en el antiterrorismo, tales como la liberación de rehenes, el asalto a buques capturados, negociación, campañas de información en terreno hostil y la consolidación y entrenamiento de grupos armados afines en territorios hostiles

    Además, cambió su modo de reclutamiento, hasta 1996 sólo podían entrar hombres, pudiendo ser soldados de reemplazo, a partir de ese año, con un parón de un año en el reclutamiento (en 1995 no hubo promoción de tropas del KCT) se cambió ese modelo.

    Desde ese momento pasaron a ser profesionales, aceptaban mujeres y se podía optar a ser un miembro del KCT siendo civil o miembro del ejército de tierra, como dato, a día de hoy no hay mujeres en el KCT, ninguna a entrado, pues la premisa que el mando del KCT dio para esto fue: “El cansancio, el hambre y el enemigo no entienden de géneros y nosotros tampoco”, habiendo sido tachado de machistas por este hecho.

    La remodelación del cuerpo fue un completo éxito, en pocos años se consolidaron como una fuerza de actuación rápida, dura y efectiva donde sus miembros entran y siempre se quedan. Su primera oportunidad de demostrarlo la tuvieron en Bosnia, y cumplieron

    Siendo desplegado por aire el 108º KCT para unirse a al 22 SAS inglés en una operación conjunta de protección  y pacificación que se vio transformada en una operación directa de captura. Binomios del KCT tomaron la zona eliminando guerrilleros y manteniendo el área aislada mientras el SAS asaltaba la posición que resultó con la captura del criminal de guerra Kupreskic, sin sufrir ninguna baja, ni ellos ni el SAS y sin causar bajas civiles

    Según los soldados del SAS, sin ellos manteniendo ese perímetro habría sido imposible

    Su siguiente destino sería Kosovo, como parte de la KFOR, desplegándose el 104º como unidad autónoma dependiente de las tropas de pacificación, sin llegar a registrarse combates.

    Posteriormente, desplegado el KCT de pleno en Iraq, bajo la frase de su comandante: “para no nosotros no era una opción ir, ellos nos ayudaron en la segunda guerra mundial, ahora les ayudaremos en Iraq”, en sustitución del 1.100 marines, acompañados de compañías del ejército holandés, demostraron ser una tropa letal, moderna, rápida y autosuficiente, manteniendo el control de grandes zonas mediante pequeños equipos montados en sus 4×4 descapotables de base Mercedes Clase G, registrando varios combates diarios y con una negativa rotunda a su retirada, ganándose así otra vez su reputación de incansables, tanto entre la población local, como entre las tropas del resto de la coalición


    Foto tomada por uno de los miembros del KCT en Iraq

    Después de esto llegó Afghanistan. Englobados en la Task Force 55 se les permitió algo que JAMAS se habría permitido, ni siquiera a ellos: dejar el Desert por el multicam, dejarse barba, pelo largo y pintar el casco, auspiciados por sus mandos en la zona, que prometieron máximos resultados, y así fue

    Fueron los primeros en poner los pies en Tarin Kowt, al sur de Afghanistan, para reconocer la zona, una de las rutas de suministros de la OTAN en la zona, dando caza a multitud de equipos de mortero, talibanes y limpiando los caminos de IED y minas sin sufrir un sola baja

    Como curiosidad, los soldados NUNCA se quitaron por completo el uniforme aun pudiendo usar el multicam, siempre llevaban el SMOCK WL, los pantalones desert o la guerrera, además de gorras, sombreros pakol o boonies DDPM e, incluso, el uniforme colonial usado en la Antillas Holandesas: su signo de orgullo, sólo ellos lo llevan ahora

     

    Su proceso de selección y entrenamiento es algo peculiar.

    Como ya he dicho, pueden optar a los cuerpos tanto militares del ejército de tierra como civiles, mujeres u hombres, con unos requisitos idénticos para ambos, y como ya dije, y ahora aclaro, no hay ninguna mujer en las unidades de combate, pero sí médicos, oficinistas y relaciones públicas, pues el KCT actúa como una entidad propia de cara al ministerio de defensa en virtud a sus atribuciones especiales

    El proceso de selección no es idéntico para todos, según se entre desde el ejército o desde la vida civil es distinto, teniendo que cumplir los civiles el curso de 8 semanas para los regulares del ejército recibiendo unas calificaciones sobresalientes si se pretende entrar realmente al KCT.

    Después de eso, todos eligen el rol que quieren desempeñar el kct, pues tienen una norma inamovible: Sé el mejor, y para esto tienen un requisito: una vez entras y tienes tu rol NUNCA lo dejarás mientras seas miembro del KCT, y el que se va, no vuelve. Así pues, los tiradores, médicos, granaderos, personal sanitario, conductores y artilleros lo son desde el primer día al último, dando lugar a unos profesional que, si bien tienen ciertas carencias en otros campos, en su campo llevan una vida de servicio

    Una vez reunidos todos se les da un cursillo de tres días, explicando sus labores, tradiciones, requisitos, obligaciones e historia y además un “intensivo” sobre el rol que han elegido, lo que les permite replantearse si realmente quieren dar toda su vida a esa función concreta u otra
    Los militares que opten a un puesto además cumplen una serie de exigencias extra, como un intensivo de marchas, pistas de obstáculos, carreras y test físicos. Los que superan esos tres días, tanto militares como civiles, están obligados a pasar una serie se extensísimos test psicológicos y exámenes médicos en condiciones de cansancio, pues su entrenamiento ya ha empezado. Además han de pasar una entrevista con los servicios de inteligencia y firmar un contrato de confidencialidad con el cuerpo.

    Después de este punto se separa a personal civil y militar, y los civiles se marchan a cumplir la ocho semanas de instrucción básica que, siendo las mismas que para el resto de militares, tienen un peso enorme en si entrarán o no en el KCT, su conducta y capacidades deben ser óptimas.

    Pasadas estás ocho semanas se unen ambos grupos en igualdad, todos son ya militares, y pasan a un periodo de preselección, donde los militares de siempre se reencuentran con ser simples reclutas y tienen la posibilidad de estrechar lazos con los nuevos.

    Después de esto empieza el ECO, el curso básico de comandos, de este curso poco se sabe oficialmente, pero los reclutas firman una exención de responsabilidad para el ejército, un vez firmada las siguientes 9 semanas son un infierno, pero lógicamente se trata de marchas interminables, poca comida, poco sueño, escalada, larguísimas marchas a nado, escaladas, pistas de obstáculos, carreras contra reloj… todo ello supervisado por personal médico del KCT para dar garantías de que los opositores pueden con ello, una palabra de un médico o un “no puedo” significa el irse a casa al instante.

    El agua, el cansancio y la noche no son excusas para parar

    Durante ese periodo el cuerpo no les ayuda en nada, nadie les va a decir como se hace tal o cual nudo, como se hace la mochila, si debe beber ese agua o no, todo queda entre ellos, entre compañeros que deben ayudarse para poder aguantar
    Está explicitamente prohibido maltratar físicamente a los reclutas y, en teoría, no se hace, pero sí se les obliga a dormir a la intemperie, tener que compatibilizar los entrenamientos físicos con las clases teóricas, que perfectamente pueden ser una detrás de otra hasta altísimas horas de la madrugada o enlazar con las del día siguiente


    A pesar de sus heridas en los pies,fue el médico el que lo obligo ir a verle

    Durante este periodo, si alguien se va voluntariamente jamás podrá optar al KCT o al MARSOF, los que son eliminados por razones médicas reciben una segunda oportunidad en virtud al coraje que demuestran al ir más allá de sus posibilidades físicas para poder cumplir

    Una vez terminado esto, al día siguiente, se les asea, se les da el uniforme de gala, se permite entrar a sus familiares directos, y se les reúne a todos en el patio central de su cuarte de Roosendaal, y se les entrega su merecida boina verde: Ya son miembros del KCT

    Pero esto no es el final de su entrenamiento, desde ese día les espera un entrenamiento sin fin en salto en paracaídas, salto HALO y HAHO, conducción de multitud de vehículos, buceo, tiro, transmisiones, idiomas, escalada libre, asaltos de acción directa, táctica, operaciones sigilosas, escalada, manipulación de explosivos y voladuras y operaciones de entrenamiento conjuntas, especialmente con belgas, alemanes, británicos y franceses

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